Cerquita del cielo tocando nubes de terciopelo, así se ven las altas montañas de mi primaveral Guatemala. Se respira la fresca brisa con olor a pino y ciprés; a hortensias recién bañadas y el canto sonoro de cascadas y arroyos.
Cerquita del cielo vive mi gente ilusionada, abraza esperanzas mientras camina descalza por los verdes senderos. Se acompañan de la sinfonía de pájaros en algarabía que anidan en la arboleda erguida, que aún se salva del hacha mutilante. Cerquita del cielo misterioso mundo verde a mi tierra protege y alimenta con su olorosa madera que cada vez se agota…se agota.
¿Por qué no lo renuevas? -bendecido habitante- si recibes sombra y sustento, calmas tu sed y te defiendes con los frutos que de él obtienes.
Cerquita del cielo la lluvia cantarina baja a besar la tierra seca, cálida y yerta. Cerquita del cielo se reza y se agradece por un nuevo mañana. Cerquita del cielo se tocan las nubes de terciopelo que cubren el celeste y límpido cielo donde vuelan libres los pensamientos, transformados en grandes ideales.
Amor sublime también se manifiesta por la Madre Tierra, así como el que profesamos por la Madre del Cielo y por nuestra Madre que nos cobijó en su vientre amorosamente. Con ese mismo sentimiento debemos agradecer al Creador por la magnífica naturaleza que nos brinda en la bella Tierra del Quetzal.
Por: Licda. Mirna Lissett Carranza




Este tema es de mucha importancia en nuestras vidas ya que el temor muchas veces es un obstáculo para que nosotros como personas podamos alcanzar lo que nos proponemos en la vida, para hablar un poco más a cerca de esto lo haré a través de una pequeño historia.
Un día leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren. Una comparación extremadamente interesante cuando es bien interpretada. Interesante, porque nuestra vida es como un viaje en tren, llena de embarques y desembarques, de pequeños accidentes en el camino, de sorpresas agradables, con algunas subidas y bajadas tristes.
Un niño pequeño entró en una heladería un día domingo. Se sentó en una de las mesas y preguntó a la mesera “¿Cuánto cuesta un helado grande?
